Aun así, no existe ninguna razón por la que debes esperar hasta que pierdas toda
la inversión inicial para cerrar la operación. Mediante el establecimiento de una
orden Stop Loss puedes asegurarte de que el valor de tu operación no cae por
debajo de un cierto nivel. De esta manera controlas la cantidad máxima que estás
dispuesto a perder en una operación, sin tener que monitorizar cada operación al
minuto.